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3 destinos españoles para escaparse en el puente de Diciembre

En España tenemos la suerte de poder contar con los más variados destinos para una escapada. La riqueza natural, cultural y etnográfica es inmensa y… ¿qué decir del turismo de sol y playa? Este nunca falta. Siempre hay planes para todos los gustos, bolsillos y tiempo y nunca deja indiferente.

Con la proximidad del puente de diciembre, os recomiendo tres destinos españoles para vuestra escapada, con ideas de qué podéis visitar y con los planes más variados. ¡Allá vamos!

Las Palmas de Gran Canaria

Podríamos definir a la isla de Gran Canaria como un pequeño continente rodeado de playas magníficas, un interior lleno de rutas y tesoros por descubrir y una capital que sorprende por su diversidad cultural.

 

En el centro de Las Palmas de Gran Canaria, el barrio de Vegueta es el lugar donde se asentaron los primeros visitantes. Ahí podemos encontrarnos con lugares muy interesantes para conocer un poco más a fondo la vida de la isla, destacando por supuesto la Catedral en la Plaza de Santa Ana y el Mercado de Vegueta. El Museo de Colón, en las traseras de la catedral, es visita obligada así como dar un paseo por el barrio hasta llegar al Teatro Pérez Galdós y a la calle Triana, con edificios neoclásicos y neobarrocos con multitud de tiendas, que nos lleva al parque de San Telmo y a la iglesia de San Bernardo.

Catedral de Santa Ana
Catedral de Santa Ana

 

En la ciudad tenemos la maravillosa Playa de las Canteras, una playa urbana de arena dorada donde nos encontramos el Auditorio Alfredo Krauss en un extremo y en el otro, la zona de la Isleta, un brazo de lava solidificada de más de 3 kilómetros procedente de una erupción volcánica. Paseando por Las Canteras podemos parar en el Restaurante Ca Ñoño para probar unas exquisitas papas arrugadas, un bocata de pata asada o queso frito. Muy cerca, entre la playa y el puerto, el Castillo de la Luz, rodeado de arboleda, es la primera fortaleza que se levantó en la isla en el año 1494. Es interesante visitar el Museo Elder de la Ciencia y la Tecnología junto al parque de Santa Catalina y el muelle y puerto deportivo.

Playa de las Canteras
Playa de las Canteras

 

Además de la ciudad, merece la pena acercarnos a otras poblaciones de la isla. En este sentido, destacamos Tejeda, un pueblo en la cumbre lleno de edificios típicos de fachadas blancas y remates en piedra rodeados de tanta vegetación que nos hace pensar en un pequeño paraíso. En él,  destacan sus roques: el impresionante Roque Nublo, símbolo de Gran Canaria, y el Roque Bentayga. Junto a Tejeda, la Cruz de Tejeda con el Parador Nacional nos ofrece magníficas vistas y atardeceres con el Teide como telón de fondo.

Tejeda
Tejeda

 

Pero si sois de los que ya conocéis la capital, no podéis dejar de visitar el resto de la isla porque es realmente sorprendente. Entre todas esas pequeñas ciudades, destacaría Arucas con su impresionante iglesia que más parece una catedral o el Museo del Ron, Teror y la basílica de la Virgen del Pino de estilo neoclásico y barroco con detalles de la arquitectura canaria, Firgas y sus Paseos de Canarias y de Gran Canaria con una bellísima cascada artificial, Santa Brígida con el enclave volcánico de la Caldera de Bandama, Telde con algunas de las playas más bonitas de la isla, Artenara y su complejo arqueológico, el barranco de Guayadeque entre Agüimes e Ingenio y la zona sur de la isla con Mogán, las playas de Maspalomas y su imponente faro y el Parque Natural de las Dunas de Maspalomas.

 

Burgos

Es un pequeño tesoro del arte, sobre todo gótico, que deja maravillados a sus visitantes. Lejos del frío y de la necesidad de ir bien abrigado, Burgos nos permite acercarnos a su pasado medieval, saborear los más deliciosos platos de la gastronomía local y descubrir nuestros orígenes. Quizás podáis pensar que Burgos se visita en un día, yo os digo… ¿estáis seguros?

Vistas de Burgos desde el mirador
Vistas de Burgos desde el mirador

 

Burgos es más que su catedral gótica y sus monasterios, el de las Huelgas y la Cartuja de Miraflores a las afueras de la ciudad, si bien estos tres han sido sus atractivos más interesantes a lo largo de los años. La catedral deslumbra por sus añadidos de siglos posteriores que le sirvieron para convertirse en Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO por sí sola (la primera vez que ocurrió en España).  Merece la pena el recorrido por las iglesias góticas del centro, la subida a las ruinas del castillo en la parte alta de la ciudad y las vistas desde el mirador de la ciudad. Sus iglesias góticas poco tienen que envidiar y nos dan una idea del esplendor que vivió la ciudad durante la Edad Media.

Es interesante recorrer el Paseo del Espolón y ver sus árboles con las ramas unidas entre ellos, observar con detenimiento los arcos de la antigua muralla de la ciudad, como el Arco Santa María o el de San Martín, y recorrer incluso los restos de ésta en el Paseo de los Cubos.

Arco de Santa María
Arco de Santa María

 

La visita a Atapuerca y los yacimientos arqueológicos se completan con el Museo de la Evolución Humana, en el centro de la ciudad, y son un plan perfecto para toda la familia al ser tan interactivo y ver in situ las evidencias de la evolución humana. Esta actividad puede llevarnos tranquilamente toda una jornada.

Museo de la Evolución Humana
Museo de la Evolución Humana

 

Gastronómicamente, no podemos irnos de Burgos sin probar un buen lechazo en el restaurante Puerta Real o en los asadores de la zona de la Universidad como Los Trillos. Las zonas de tapeo se encuentran junto a la Plaza Mayor, en las calles Sombrerería, San Lorenzo o Avellanos y en todos ellos se pueden probar los “cojonudos” y “cojonudas”.

 

Valencia

La ciudad abierta al Mediterráneo, la que siempre nos ofrece el sol más radiante y la que poco a poco nos descubre lugares que no imaginábamos.

Ciudad de las Artes y las Ciencias
Ciudad de las Artes y las Ciencias

 

Valencia sorprende siempre, cada zona tiene su encanto pero lo primero que nos viene a la cabeza cuando pensamos en ella es la Ciudad de las Artes y las Ciencias. Este complejo le ha abierto las puertas de par en par al siglo XXI pero hay mucho más allá. Un recorrido por el centro histórico, con su catedral como punto de partida, puede llevarnos tranquilamente varias horas su visita.

Catedral de Valencia y Miguelete
Catedral de Valencia y Miguelete

 

Recorrer el mercado de Colón y el mercado Central, perderse en las columnas helicoidales de la Lonja de la Seda, subir las 207 escaleras del Miguelete en la catedral y observar la ciudad, dejarse llevar por el pasado amurallado de la ciudad desde las Torres de Serranos y de Quart o un tranquilo paseo por el antiguo cauce del Turia son sólo algunas de las cosas que nos ofrece esta cosmopolita ciudad mediterránea.

La Lonja de la Seda
La Lonja de la Seda

El barrio del Carmen y ese street art que da vida a las fachadas siempre invita a volver y seguir perdiéndose por sus calles de locales alternativos y vintage, el Jardín Botánico de la Universidad con sus miles de especies diferentes y siempre interesantes, la Plaza del Ayuntamiento o la Torre de Santa Catalina, la inmensa oferta de museos como el de Bellas Artes de Pío V o la Valencia modernista con la Estación del Norte, la Plaza de Toros o la calle Colón son algunos de sus atractivos más importantes. El puerto, sede de la America’s Cup, destaca por sus tinglados también modernistas y nos lleva hacia la playa de la Malvarrosa, con sus más variados restaurantes, y la posibilidad de acercarnos a la Casa-Museo del renombrado escritor Vicente Blasco Ibañez.

Barrio del Carmen
Barrio del Carmen

 

Como vemos, Valencia tiene muchas caras y facetas, cada cual más interesante. Merece la pena destacar su faceta gastronómica con la paella valenciana de conejo, caracoles y alubias verdes, como tan bien la preparan en Casa Carmela junto a la Malvarrosa, la horchata con unos ricos fartones en la Horchatería Santa Catalina en el centro o un bocadillo gigante en La Pascuala son buenos estandartes.

Pero si nos alejamos un poco de la ciudad, también podemos encontrar sitios tan impresionantes como Port Saplaya, la llamada pequeña Venecia valenciana con sus coloridas casas de pocas alturas con los canales y barcos atracados en ellos.

Port Saplaya
Port Saplaya

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¿Qué destino es el que habéis elegido ya para este puente?